martes, 18 de febrero de 2014

Cantar de los Cantares (La Oración como Comunión) - Autor: Paul Washer




Próximamente, este video tendrá subtítulos en castellano.
Eulalia, nuestra hna. en Barcelona, España, revisó y corrigió la traducción esta vez también.


Título en inglés: Song of Solomon (Prayer as Communion) - Paul Washer (59:19 min, subido por I’ll Be Honest)



Cantar de los Cantares, capítulo 4.
(los textos bíblicos que no tienen indicación están tomados de la versión LBLA)

Quiero hablarles acerca de la oración como algo más que intercesión.
Incluso, como algo más que un medio para obtener gracia.
La oración como comunión.


Cantar de los Cantares, capítulo cuatro versículo siete.
“Toda tú eres hermosa, amada mía, y no hay defecto en ti.”
¿Saben por qué pueden entrar a la corte de Dios?
Sólo hay una razón: la sangre del Cordero.
El Cordero fue al madero y se volvió maldito para Dios.
Y Su Padre lo abandonó y toda la ira del Dios Todopoderoso, que debería haber caído sobre tu cabeza por toda la eternidad, cayó sobre el Cordero.  Y cuando el Cordero murió,
Él satisfizo la justicia de Dios y aplacó la ira de Dios.
Él pagó por cada uno de tus pecados: pasados, presentes y futuros.
Todos ellos le fueron imputados a Él y Él los quitó, Él pagó por ellos.
Y, como consecuencia, ahora no hay condenación.


Como Ester, que quería tanto entrar al salón del trono; pero tenía que hacerlo con temor,
porque si el rey no extendía el cetro, ella moriría.
En Cristo, para el creyente, el cetro siempre está extendido. Siempre.
Él siempre te ve como:
“Toda tú eres hermosa, amada mía, y no hay defecto en ti.”
Ahora, quiero que comprendas algo acerca de la justificación que realmente, realmente te va a ayudar. Tienes que entender esto:
Si hubiera sólo una mancha en ti, irías al infierno. ¿Te fijas?. No es que Dios no te lo bastante pecaminoso como para ir al infierno. Y luego mejoras un poquito; entonces, aún siendo bastante pecaminoso, puedes ser preservado.
Y mejoras algo más, así que puedes venir un poco más cerca. Y después sin tantos pecados, de modo que puedes acercarte algo más. Y luego con menos pecados, así que puedes estar un poco más cerca.
¡Vas a ir al infierno si tienes un solo defecto!


Lo que también debe mostrarte que si estás invitado a entrar al salón del trono de Dios, es porque no hay defectos en ti.  Que eres completamente agradable, totalmente perfecto(a), y es por eso que puedes venir a Él.  Incluso en ese día en que cometes pecados, y la dureza de tu corazón ni siquiera te permite ver esos pecados; aún entonces eres perdonado(a) y puedes entrar.


Sí, es necesario lidiar con ese pecado, pero lo que quiero que veas es esto:
A causa de Cristo, eres completamente hermoso(a). No hay tacha en ti. Y si hubiera algún defecto en ti, no podrías entrar.


¡Eso debería darte un gran ánimo! Cuando Dios te mira
¿Sabes?, tenemos esta visión casi mecánica, esta mirada legalista, y la justificación es una “cuestión legal”.  Pero tenemos esta cosa como que Dios, debido a lo que hizo Jesús, ahora tiene que aceptarme.  Y no es así.  En virtud de lo que Jesús hizo, Dios te mira y dice: “Toda tú eres hermosa, amada mía, y no hay defecto en ti.”  


¿Ves la pasión?  ¿Puedes ver el amor que hay ahí?
¿Puedes ver el deseo y las ganas /el anhelo?
¿Te fijas?, no puedes, porque nunca lo has visto en ninguna otra cosa.
Vivimos en un mundo condicional: “Si cumples con todas las condiciones, estás dentro. Si fallas en alguna de las condiciones, estás fuera.”
Pero Cristo cumplió todas las condiciones, y por tanto cuando Dios te mira, Él dice: “Toda tú eres hermosa, amada mía.”.  Y Él tiene que verte de esa forma, o vas al infierno.
Pero Él te ve así por causa de Cristo, ¡y Él siempre te ve de de esa manera! Su predisposición hacia ti no cambia.  ¡Es tan maravilloso lo que Cristo ha hecho por nosotros! “Toda tú eres hermosa, amada mía, y no hay defecto en ti.”
Ése debería ser el mayor estímulo para que oraras.
Ése debería ser el mayor estímulo para que le pidieras a Dios: “Examíname, oh Dios.  Muéstrame mis caminos.” [Salmo 139:23-24]. Ése debería ser el mayor estímulo para que confesaras tus pecados.
Porque no es un Juez quien viene a ti. Y  un Juez nunca volverá a venir a ti; sólo un Padre, únicamente un Padre.


Creo que fue el hermano Mike Maro el que me estaba diciendo acerca de esto, que tú no eres solamente justificado, eres adoptado.
Tú sabes, cuando alguien va a un juez y el juez lo absuelve, el juez no lo invita luego a ir a su casa con él.
Dios no sólo te ha justificado, Él te ha adoptado.
Y Él te mira con tanto amor, con tanto cariño y ternura ¡con tal gozo en lo que Él ha hecho posible!que en virtud del poder de la sangre del Cordero,
cuando te mira, te ve enteramente hermoso(a), y sin defecto.

Entonces Él dice, en el versículo 8: “Ven conmigo desde el Líbano, esposa mía, ven conmigo desde el Líbano. Baja desde la cumbre del Amaná, desde la cumbre del Senir y del Hermón, desde las guaridas de leones, desde los montes de leopardos.”  Ven.


Dios siempre está llamando a Su pueblo a venir. 
Y Satanás siempre le está diciendo: “No puedes ir. ¡Mírate!, ¿cómo puedes ir?. Él sabe lo que has hecho. Él conoce tus pecados. Él sabe cuán vil eres. Él conoce la dureza de tu corazón. ¡No vayas a Él!”
Pero ésas son las palabras del mentiroso y el engañador.
Y a menudo le crees, porque es tan difícil creerle a Dios con respecto a Su amor, debido a que Su amor es tan grande.

Me gusta decirle esto a la gente que duda del amor de Dios.
Mis amigos carismáticos siempre me están diciendo que el acto de fe más grande es poder resucitar a los muertos.
Yo les digo: “Para los bautistas, eso no es nada.  Hacemos eso todos los domingos.”
Ellos dicen: “¡Caramba!, ¡cualquiera que puede realmente resucitar muertos tiene que tener mucha fe!”  Yo les digo: “No, ése no es el mayor acto de fe.”. ¿Quieres saber cuál es el mayor acto de fe?  Te lo voy a decir:
El mayor acto de fe del cristiano es mirarse en el espejo de la Palabra de Dios y ver todas  sus fallas, y luego creer por fe que Dios lo ama tanto como Él dice que lo ama.”
¡Eso es fe!
¡Porque tienes que creer algo que jamás has visto en ninguna otra parte en el mundo!
¡Nadie es como Dios, ni el amor de nadie es como el amor de Dios!
Cuando Él te dice que vengas, ¿acaso no sabes que Aquel que acaba de hablar conoce todo acerca de ti? ¡Él sabe todo lo que has hecho, sabe todo lo que vas a hacer!
De modo que si Él dice “Ven”, la invitación es: “Ven”.
Hay tantos creyentes que constantemente se mantienen apartados de Dios o -tú mismo lo has hecho, ¿no es cierto?- realmente lo echaste a perder, de veras has pecado.
Te has declarado culpable de eso, y eso es bueno. Lo confiesas, eso está bien.
Y entonces deduces que necesitas mantenerte apartado de Dios por varios días, hasta que hagas méritos suficientes para regresar.
¡Eso es una mentira!  El dice: “Ven, ven, ven.”


Una de las cosas más hermosas de mi vida fue cuando, un día, en Perú, en el tercer piso de una casa en Miraflores llegué a creer que Dios realmente me amaba. Todas mis manchas, todos mis defectos todas las cosas que había hecho … fueron quitadas delante de Él en Cristo Jesús; Él solamente podía amarme y sólo me amaría y nunca para de amarme.
Y que aunque Él sabía más sobre mí de lo que yo mismo sabía, aun así todavía me ama.
Judas dice esto: “manténganse en el amor de Dios,” [NVI, v. 21]
Bien, muchos predicadores darán vuelta eso y lo convertirán en legalismo.
“Necesitas seguir amando a Dios”. No es eso lo que significa.


Yo no sé nada sobre plantas, pero si me contaras que tienes una planta que se está muriendo, y yo dijera: “Bueno, déjame echarle un vistazo”, y fuera a tu casa, me llevaras a la habitación interior, al closet de la habitación interior -que está en total oscuridad- y abrieras la puerta, y la planta estuviera ahí, te diría:
“Bueno, no sé mucho acerca de plantas, pero te puedo decir esto: tienes que tenerla afuera, a la luz del sol porque cuanto más lejos la tengas del sol, más se va a marchitar.”
Te digo, creyente, que ése es un  problema. Necesitas permanecer en el amor de Dios.
Bueno, ¿cómo haces eso?  Por fe. ¿Cómo haces eso? La Palabra de Dios.
Una de las cosas que probablemente ayudaría a la mayoría de las personas ahora mismo en esta sala, sería encontrar cada versículo de la Biblia que habla acerca del  inconmensurable e incondicional amor de Dios. Memorizarlo, meditar en ello hasta creerlo.
Mantente en el reconocimiento, mantente reconociendo, mantente creyendo que Dios te ama tanto como Él dice que te ama y no temerás entrar en Su presencia.


Él dice: “Ven conmigo.”  Pero también, mira lo que dice: “Desciende.”
“Desciende”.  Estamos tan llenos de orgullo.  Estamos tan llenos de vanidad.
Siempre estamos caminando en lugares altos a los que no pertenecemos. Nuestra carne quiere vivir en la Feria de Vanidades, fascinados por baratijas y cosas que brillan/destellan y hacen ruido fascinados con cosas sin importancia.
Preocupados por la ropa, y las pequeñas marcas en ella.
Preocupado por el tipo de auto que conduces.
Preocupado de si tu niño tiene o no suficientes partidos de fútbol durante la semana.
¡Pasas toda tu vida preocupándote por aquello que no importa, y terminas destruido y quebrantado y angustiado y cansado!
Y Dios está diciendo: “Ven, compra de Mí  [Is 55:1].  Ven, baja.”
Baja desde esos lugares que no pueden alimentarte. Baja desde esos lugares que no pueden hacerte ningún bien. Y baja desde esas peligrosas guaridas.
Mira lo que Él dice: “desde las guaridas de leones, desde los montes de leopardos.”
“Baja”. Esos son lugares peligrosos. ¡Peligrosos!


El miedo es una cosa buena. Deberías temer a lo que este mundo puede hacerte. Deberías temer a lo que puede hacerte el pecado. Deberías temer a lo que puede hacerte el “yo/ego.”
Baja. ¡Escapa de eso! Y aléjate de la gente que está fascinada con eso. Tú dices:
“Bueno, quiero estar con ellos para salvarlos”. ¡Sálvate a ti mismo ahora!, ¡aléjate!
Camina con gente … gente que tenga ojos que no sean malos, que no estén llenos de oscuridad, personas que te estén dirigiendo siempre hacia cosas eternas.
La cuestión es que ésa es la forma en que se supone que debe ser la iglesia, pero como el evangelio es tan débil, y no se practica la disciplina en la iglesia, la iglesia está llena de gente malvada que ama cosas malas, ¡y es difícil encontrar a alguien en la iglesia que te dirija hacia las cosas eternas!
Es casi como pasaba en los tiempos de Wesley y Whitefield, en que iban y formaban un club santo dentro de la iglesia.
Bájate de esas cosas.  ¿Acaso no sabes que dentro de ti, en tu carne … tu carne tiene la habilidad más aguda para hacer un ídolo de absolutamente cualquier cosa?
Tu carne puede tomar la Biblia y usarla … y crear un ídolo del conocimiento, crear un ídolo del ministerio. Crear un ídolo de casi cualquier cosa, incluso de lo que es bueno y santo y justo.


Él dice: “Desciende”. Y mira esto en el versículo nueve:
“Has cautivado mi corazón, hermana mía, esposa mía, has cautivado mi corazón con una sola mirada de tus ojos,”.
Ahora, si eso no te mueve a orar, no sé que más puede hacerlo.
¿Qué me dice eso? Hago algo como esto … y se puede oír el corazón de Dios palpitar más rápido.
Con una sola mirada de mis ojos.


Hombres, ¿se acuerdan -aquellos de ustedes que son casados- cuando su esposa, antes de que estuvieran casados, cuando ella sólo les daba esa ligera mirada estando sentados ahí en la iglesia, desde el otro lado del salón, y sentían que se iban a desmayar ahí mismo.
¿Se acuerdan de eso? -(alguien responde: No)- Pues, deberías recordarlo.
¿Qué problema tienes?  Deberías recordarlo todavía.


Ella te mira, y tú te quedas … (sin aliento)
Era el poder de aquello. Se habla de eso como de algo peligroso cuando es una mujer ajena. Pero cuando es la mujer que Dios tiene para ti, y ella te da esa ligera mirada y tu corazón cae al suelo y rueda por el pasillo hasta el frente de la iglesia.
¡Caramba … eso es algo bueno! ¡Eso tiene poder!
¡Dios nos ama tanto! Sólo una mirada de tus ojos hacia lo alto en oración, y Su corazón late más rápido, Su corazón late más rápido.


Nunca olvidaré que después que mi hijito Ian nació -yo tuve una niñez difícil, por decir lo menos- y, cuando mi hijito nació -nunca lo olvidaré- y fue lo suficientemente grande … por fin llegó al punto en que pudo sonreír y abrazar y levantar sus brazos al aire.
Y nunca olvidaré que él estaba en el piso de arriba en nuestra cama, y yo hice el recorrido hasta allá y entré en la habitación, y que cuando me vio, bueno, tienen que tener en cuenta que mi hijo podría tener un ataque al corazón él se emociona con tan sólo mirar una pared vacía. Pero él me miró, y en el momento en que me vió, hizo esto … (alzó los brazos).
No hubo ni una sombra de duda en la mente de ese niño pequeño, de que su padre iba a correr hacia allá … lo iba a agarrar, lo levantaría y le daría un abrazo. ¡No hubo una sola duda! Quiero decir, se habla acerca de autoestima o del yo; ¡él no tenía ninguna duda de que era amado! El sabía que sólo tenía que darme esa mirada y yo estaría perdido.
¡Dios mío!, espero que mi esposa no dé a luz una niña. ¡Me voy a morir!


Pero, lo que quiero que veas es: ¿Cómo es que suceden esas cosas?
¿Crees que vienen de la creación, o que nacen de la naturaleza humana?
¿Por qué incluso en la creación ocurren esas cosas? ¿Te has preguntado eso alguna vez?
Dios las puso ahí.  ¿Y por qué las puso? Para hablarte acerca de Él.
¿Cómo podrías amar a un hijo …? ¿cómo podrías atreverte a pensar que amas a un hijo más de lo que Dios te ama a ti?
¡Ni siquiera puedes empezar a …!, ¡una sola mirada … hacia arriba!
Puedes decir: “Oh, hermano Pablo, tú no entiendes.”
Hijo, eres tú quien no entiende cuán poderosa es la sangre de Jesucristo.
Sólo una mirada.


Mira, sobre el temor del Señor hay que entender esto … un niño pequeño puede temer a su padre … porque un día corre hacia su padre con un dibujo que hizo y dice: “Mira, papá.”
Su papá agarra el dibujo y dice: “Oh, eso es absolutamente maravilloso.”
Y el pequeño se va a jugar y todo es felicidad.
Al día siguiente, el pequeñito llega diciendo “Papá” - un dibujo diferente, se lo da a su papá- su papá está de muy mal humor, agarra el dibujo, le da una bofetada al niño y lo despacha al otro lado de la habitación. El pequeño tiembla. ¿Por qué? Le teme a su papá. ¿Por qué?, debido a las inconsistencias del carácter de su padre.
Eso no ocurre con tu Padre celestial.  Su carácter está establecido en la perfección.
En virtud de la obra de Cristo, Él no puede amarte más, ni te amará menos.


Una mirada de tus ojos, y ya lo tienes lo tienes lo tienes.   
Una mirada de tus ojos y Su corazón late más rápido.
Mira lo que dice Él: Has cautivado mi corazón, hermana mía, esposa mía; has cautivado mi corazón con una sola mirada de tus ojos,”
Ahora fíjate en esto: con una sola hebra de tu collar.”
Déjame preguntarte esto: ¿de dónde sacó ella el collar?.
Lo recibió de Él.  ¿Te fijas?, toda esa belleza que tienes, es un regalo.


¿Ves?, tu hermano mayor no es como José, Él es uno más grande que José.
José tenía una túnica de muchos colores que no compartía con sus hermanos.
Pero nuestro José, nuestro Jesús, tiene una túnica de muchos colores … un manto de justicia sobre Él que es Suyo por méritos propios y te lo da a ti.
¿Ves?, cuando Él te mira desde arriba y no ve ninguna mancha, ninguna culpa, Él ve estos hermosos adornos que cuelgan de ti por todos lados; son las mismas cosas que Él te dio. ¡De eso se trata la gracia!
¡Y es tan maravilloso … tan maravilloso!. Que Él te ha salvado, y no sólo te ha limpiado … Él te ha vestido con Su propia gracia.


Y cada vez que Dios te mira, esto es lo que Él ve.
Puedes decir: “Pero, hermano Pablo, espera un momento. ¿Qué pasa con todo el pecado?
Tú sabes, hermano Pablo, que hay tanto adulterio en la iglesia como fuera de ella, y que hay la misma cantidad de mentira y engaño y robo y fornicación y pornografía y de todo, tanto dentro de la iglesia como lo hay fuera de la iglesia, porque eso es lo que nuestros líderes evangélicos nos dicen.”
¡Eso es mentira! Eso es una mentira.
No hay tanta pornografía, fornicación, adulterio, mentira, engaño e inmoralidad en la iglesia como fuera de la iglesia. Tu problema es (que) no sabes lo que es la iglesia.
La iglesia no está compuesta de toda la gente que se reúne el domingo en la mañana.

No, la iglesia no es perfecta. Pero está siendo perfeccionada y santificada, y Aquel que comenzó una buena obra en ella la terminará, [Fil 1:6] y Él la guarda celosamente, y el Espíritu que está dentro de ella la guarda celosamente y Él la disciplina celosamente, porque Él la ama celosamente.
Les digo que muchos hombres van a tener que responder por lo que ellos han llamado ‘la iglesia de Jesucristo’. Porque han mirado a muchas personas no convertidas, personas perdidas, carnales, que son miembros de la iglesia, los han relacionado/asociado con la iglesia, y al hacerlo, han blasfemado contra Dios al hablar tan duramente de Su novia.
Su novia es hermosa. No es perfecta, pero está quebrantada, y está caminando, y está creciendo, y está cambiando y Él está haciendo algo de ella.


Así que él dice: “¡Cuán hermoso es tu amor …!” -en el versículo 10- “¡Cuán hermosos son tus amores, hermana mía, esposa mía!
¡Cuánto mejores tus amores que el vino,”

Bien, quiero que se fijen en algo.
Me resulta muy difícil, a veces, cuando todos están cantando: “Oh, cuánto amo a Jesús”
Me cuesta mucho cantar a coro. Me cuesta.
Me fijo en el amor que tengo y no le veo mucho valor a cantar acerca de ese amor. Para ser honesto con ustedes, veo un corazón que algunas veces es frío.
Prefiero cantar: “Oh, cuánto me ama Jesús”, que: “Oh, cuánto amo a Jesús”. Y, en cierto modo, eso es muy, muy bueno. Pero tenemos que ser muy cuidadosos aquí.


Porque miren lo que dice: “¡Cuán hermosos son tus amores, hermana mía, esposa mía!”
El hermano Mike, otra vez esta mañana, me estuvo hablando acerca de cómo el Sumo Sacerdote santifica nuestras cosas santas. Él acaba de compartir eso conmigo esta mañana; encaja bien aquí.
Nuestro Sacerdote, nuestro Mediador, nuestro Intercesor, nuestro Cristo, nuestro Capitán … el Hombre que nos representa delante de Dios, parece que Él santifica y hace santas todas nuestras ofrendas a Dios.
Incluso ese amor que es tan insípido y tan impuro, cuando pasa a través de Él, es precioso.
¿Acaso no ven, santos, lo que Él ha hecho por ustedes? Él ha hecho tanto. Él lo ha hecho todo.  Él hace todas las cosas bien. Él no ha dejado ninguna parte afuera.


Así que Él dice: ¡Cuánto mejores tus amores que el vino y la fragancia de tus ungüentos que todos los bálsamos! -voy a leer de más abajo;  me gustaría predicar sobre todo esto, pero vayamos al versículo 12- Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía, huerto cerrado, fuente sellada.”
Bueno, ¿qué significa esto? Ella es casta/pura.  Es un huerto cerrado.
A las jóvenes que enseño -cuando estoy enseñando a estudiantes universitarias y de ese tipo- les digo: “Este texto es para ustedes”. Y también lo es para los varones jóvenes.
Deberían ser un huerto encerrado.


Hoy, los jóvenes tienen la idea de que son sexualmente puros si nunca han intimado sexualmente, a pesar de haber hecho todo lo demás.
¡No! ¡Ser casta es ser un huerto cerrado! Nadie ha tocado el fruto, mucho menos probado. Nunca nadie lo ha mirado siquiera. ¡Es un huerto cerrado!
Y, de la misma forma, la iglesia de Jesucristo. Deberíamos ser un huerto cerrado, un huerto encerrado. ¡Cerrar nuestras puertas a todos los demás amantes!
Al fin y al cabo, ellos sólo quieren lastimarnos. Sólo quieren despedazarnos, como lobos y leones.
Y para aquellos de ustedes que son pastores, déjenme decirles algo.
Sepan esto … su trabajo número uno como pastor
Dios te ha confiado/encargado Su novia a ti. Protéjela protéjela.


Y eso es lo malo del crecimiento de las iglesias. Es erróneo bajar la barrera para que entre tanta gente como sea posible; está mal no practicar disciplina en la iglesia.
¡Tu tarea principal es proteger a la novia de Jesucristo, y presentarla delante de Él como una virgen pura y casta!


Tú no puedes hacer una novia. Él la hace. Así que deja de tratar de hacer una y empieza a hacer tu tarea de protegerla y alimentarla, y guardarla y amarla … y presentarla algún día delante de Él.
Pero miren esto: esta es la forma como se supone que debemos ser, iglesia.
Has sido invitado a tener comunión con el Dios viviente.
¿Por qué habrías de buscar otras cosas?
¿Por qué habrías de entregar tus talentos a otras causas, dar tu propio ser a otras cosas? Sepárate de  todo lo demás, y entrégate a Él, solamente a Cristo, sólo a Dios!


Dame a un joven que se encierre a solas.  Tantos hombres, tantos jóvenes … todos dados a la camaradería y a los abrazos grupales, y que se juntan y cantan “Cumbayá” e intentan parecer radicales.
Dame un hombre que se desmarque de todos ellos y se encierre a solas con Dios.
Un amigo mío estaba hablando con Leonard Ravenhill un día y le dijo al hermano Ravenhill:
“El hermano Paul Washer, un querido amigo mío, está teniendo algunas luchas y pasando por tiempos terribles.”
Leonard Ravenhill me envió un breve tratado. Tenía escrito: “Hermano Pablo.”
Y el tratado se titula: “Otros pueden, pero tú no.”
Y lo que dice es simplemente esto:
“Bueno, deja que todos los demás se pasen el día paseando por el centro comercial.
Deja que todos los demás vean televisión. Deja que todos los demás vayan a un absurdo ‘Concierto Cristiano’ en el que Dios no está presente. Deja que todos los demás vayan a retiros cristianos y viajes a esquiar. Pero si tú verdaderamente quieres ser un hombre de Dios, ellos pueden hacerlo, pero tú no.”
Cuando recibí el llamado al ministerio, fui y le conté a mi pastor en Texas, un hombre muy, muy, muy, muy usado por Dios. Y él me miró, y la primera cosa que dijo fue: “Muchacho, ¿puedes estar solo?”.
Y yo pensé que él se refería a que si yo predicaba la verdad, estaría solo.
No fue eso lo que él quiso decir.  Lo que él quiso decir fue:
“¿Puedes separarte del resto de estos muchachos e ir a buscar a Dios?
¿Puedes encerrarte a solas con Él?”
Puedes pasar tiempo aprendiendo a hacer crochet/ganchillo, puedes pasar tiempo sentado en un puesto de árbol; puedes pasar tiempo en un campo del golf, puedes pasar tiempo compartiendo y comiendo donuts y haciendo cualquier cosa.
Pero, ¿por qué es tan difícil ocupar tiempo para estar a solas con Aquel que más te ama?
Eso demuestra que, aunque hemos sido completamente redimidos, hay un aspecto en nosotros llamado ‘la carne’ que no ha sido redimido.


Bien, quiero pasar por alto eso e ir rápidamente al dieciséis (Cantares 4:16).
Está hablando la novia, y ella dice:
“Despierta, viento del norte, y ven, viento del sur; haced que mi huerto exhale fragancia, que se esparzan sus aromas. Entre mi amado en su huerto y coma sus mejores frutas.”
Bien, aquí tenemos a una joven que ha hecho todo este trabajo, toda esta preparación, y por una sola razón:
Su único deseo es que el viento venga y sople la fragancia de lo que ella le ha hecho a quien ama y que él, percibiendo el olor de esa fragancia, entre (al huerto) y tome de los regalos que ella ha preparado. Es su mayor deseo.
Recuerdo cuando yo era así.   


Recuerdo cuando recién fui salvado. Ojalá que tú lo recuerdes también.
Lo único que deseabas era Su mirada. La única cosa que querías era Su atención.
Orabas, leías la Palabra, estabas medio loco la mayoría del tiempo; fervoroso, eufórico, sin teología, sin nada. Únicamente querías salir a ganar almas, tocar/llamar a las puertas, leer tu Biblia, ponerte cabeza abajo y citar la Confesión de Westminster (Confesión de Fe de la teología reformada).
Hacías cualquier cosa, sólo decías “¡Oh, Señor, mírame!, ¡Oh, Señor, quédate conmigo!
“¡Señor, haría cualquier cosa para tenerte! ¡Señor, tan solo entra a esta habitación!”
“¡No me dejes así! ¡Toma mi vida, pero dame Tu presencia!”
“¿Me está mirando Él? ¿Me está mirando?”
¿Recuerdas cuando eras así?


Y luego dice en el versículo 1 del capítulo 5:
“He entrado en mi huerto, hermana mía, esposa mía; he recogido mi mirra con mi bálsamo. He comido mi panal y mi miel; he bebido mi vino y mi leche.”
¿Saben lo que es tan maravilloso? Este rey no tiene necesidad de un jardín de una niñita.
Él tiene a diez mil hombres trabajando sin cesar para que le hagan jardines; jardines colgantes, jardines de flores, huertos de verduras, toda clase de jardines que tú pudieras imaginar. ¡Él es el rey!
Pero este Rey viene a Sión, montado sobre un pollino, hijo de asna. (Zac 9:9; Mt 21:7).
Este Rey es un rey humilde.  Este Rey es un rey amoroso.
Y este Rey le concede a ella el gran deseo de su corazón. Su mayor deseo, ¡el deseo de su corazón, es simplemente que él tome … lo que ella le ofrece.
Y él lo hace.  “He entrado en mi huerto,” -dice él- “hermana mía, esposa mía.”
Nosotros siempre estamos diciendo: “Quiero ser Suyo(a).”  Él dice: “Eres mío(a).”
“Quiero darle esto a Él.”  Él dice: “Lo tomo.”
La audacia de Su amor es simplemente increíble.
Él dice: “Todo.”.  “He entrado en mi huerto … he recogido mi mirra con mi bálsamo.
He comido mi panal y mi miel; he bebido mi vino y mi leche.”
“Todo lo que me ofreces, te lo doy.”


¡Esto es tan asombroso!   
Yo nunca voy a ser Charles Spurgeon. Nunca voy a ser George Muller.
¡Nunca voy a ser nada que no sea sino sólo lo que soy, un tipo que va a vivir y morir!, y sanseacabó.
¿Y sabes qué?  ¡No importa!  ¡Tú no tienes que ser John Piper!
¡No tienes que ser Jonathan Edwards para estar en el círculo íntimo, porque si estás en Cristo, estás en el círculo íntimo!


Vivimos en un mundo … ¡el cristianismo tiene tal jerarquización que es increíble!
¡No existe en el Reino de los Cielos! Toda tu vida te han dejado fuera.
Lo han hecho. Hay lugares a los que no puedes ir por no tener suficiente dinero.
Hay lugares a los que no puedes ir por falta de inteligencia.
Hay lugares donde no puedes ir por no ser lo bastante bien parecido, ¡créeme!
Por todas partes hay lugares de los que estás excluido.
¡Hay círculos íntimos, de los que no puedes formar parte!
¡Pasas por el lado de ellos, los ves, bajas tu cabeza, sigues andando!
¡Algunos de ustedes, van a “Conferencias para Pastores” y ven con toda claridad!: “Pastores de” -deberían tener letreros- “Pastores de iglesias con más de 5.000 miembros, por favor, ubíquense aquí y hablen.”
“Pastores de iglesias de entre 2.500 y 5.000 miembros, tienen asignada esta sección.”
“Los de 2.000 miembros o menos, tienen que estar aquí.”
“Los que tengan entre 50 y cien, el baño está justo a la vuelta de la esquina.”
¡Estamentos jerarquizados! ¡Y lo que es asombroso es que al hombre con una iglesia de 50 nunca se le pide predicar en una conferencia, ¡a menos que sea una Conferencia de HeartCry, por supuesto! … ¡porque esa estructura piramidal no existe! … ¡No existe!
Él no está diciendo: “Bueno, ¿por qué debería yo …?
Tengo a Spurgeon aquí, y tengo a éste aquí, y a aquel aquí.” ¿Por qué …?
¿Quién te necesita?  Él no necesita a nadie.
Él nunca dice que te necesita. Pero Él te ama. Él te ama.
Dices: “Pero he hecho tantas cosas.”
Aunque no sabes ni la mitad de lo que has hecho. Él te ama.


Me encanta el pasaje: “No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare;” (RV1960, Is 42:3; Mt 12:20)
Hacer un instrumento de caña … se parte en tu mano, es delicada. Tiene un defecto, se tira; por todas partes hay siempre toda clase de cañas.
“No trabajes con esa caña; tírala lejos.”
Jesús no lo hace.  Te rompes en Sus manos, la gente mira, dice: “Es inútil, no va a salir música alguna de eso”.  Él dice: “Sólo obsérvenme Él te repara y toca la música más hermosa que pudieras haber imaginado jamás, de la caña más quebrada.
La mecha apagándose.  Cuando era un niño pequeño y se cortaba la luz en las tormentas de aguanieve, teníamos todas estas lámparas a parafina/queroseno. Pero como no las usábamos a menudo, siempre se nos olvidaba (que) es mejor no dejar que a una de ellas se le termine el combustible …  porque cuando se les acaba el combustible, la mecha empieza a quemarse.
¡Es lo más apestoso/hediondo que hayas olido en tu vida!. Abres la ventana y la tiras.
Jesús no lo hace. Tú entristeces al Espíritu Santo; apestas; echas a perder todo.
Todo el mundo se para ahí y dice: “Tíralo afuera.”
Cristo toma la lámpara, la abraza contra Su pecho … limpia la mecha, la llena con aceite, la enciende.
Tienes un Dios. Tienes un Salvador. Así que Él dice: “Vengo”.
Lo asombroso aquí es … lo que me ha estado ocurriendo estos últimos días.


Dice: “Comed, amigos; bebed y embriagaos, oh amados.”
He escuchado a hombres, hombres muy imperfectos, pararse en este púlpito y predicar con algo de la unción del Espíritu Santo sobre sus vidas y he comido junto con ellos.
Es asombroso cuando alguien se enamora de Jesucristo, simplemente dispone una mesa de banquete para todos los que están alrededor.
¿Alguna vez has notado eso? Sencillamente todos, ¡comamos! ¡Simplemente comamos!
Es algo absolutamente maravilloso.


Y luego Él dice en el versículo dos -bajemos y veremos algo- “Yo dormía, pero mi corazón velaba, ¡Una voz! ¡Mi amado toca a la puerta! “Ábreme, hermana mía, amada mía, paloma mía, perfecta mía, pues mi cabeza está empapada de rocío, mis cabellos empapados de la humedad de la noche.”
Aquí viene este maravilloso amante, aquí viene este maravilloso esposo, aquí viene el rey.
Y hay algo que … sólo una cosa que quiero señalar, aún cuando hay siete enseñanzas en este versículo, hay una sola cosa que quiero señalar y es ésta:
Él llega sin previo aviso; llega en un momento inesperado.
¿Y por qué hace eso? Porque el amor es audaz.


¿Hay un ángel parado detrás de mí cantando? Quienquiera que esté a cargo … por favor hagan callar a ese tipo.  Todavía sigue.
¿Saben?, si estuviéramos en Perú, yo me haría de /conseguiría una piedra.
¡Caramba, mi única oportunidad de ver aparecer un ángel!
Tom Clay es un tipo muy pequeño, ¿se está escondiendo por ahí en alguna parte?
Alguien dice: “Oh, hermano Pablo, no deberías haber hecho eso. Dios estaba trabajando y ahora tú lo has apagado.”
Escucha, si Dios está trabajando, Él continuará trabajando cuando yo vuelva a este sermón, ¿de acuerdo?
Alguien le dijo a Spurgeon: “Tienes que golpear mientras el hierro está caliente.”
Spurgeon dijo: “Bueno, si Dios está calentando el hierro, permanecerá caliente.”
Si eso viene de nuevo, voy a pegarle un tiro a alguien.  Bien. 
¡Señor!.
Sí, no se puede tener una iglesia sin todo este aparataje multimedia.


Él se presenta inesperadamente, totalmente de improviso.
¿Por qué? Porque el amor cree que puede.
Es necesario tomarle la Palabra a Jesús.
Pero, no te engañes /Pero no lo dudes. Él te va a tomar las tuyas.
“Te amo, Señor.”
¿Sabes lo que eso significa? Él está creyendo lo suficiente como para decir: “De acuerdo, eso significa que puedo pasar a verte a las dos de la madrugada, y golpear a tu puerta.”
Eso significa, pastor, que cuando tienes toda clase de cosas que hacer …
Él puede pasar a verte y llamar a tu puerta y decir:
“Estoy aquí.  Quédate conmigo un rato.” Eso es lo que significa.


Ahora, Él pasa a verla sin aviso previo y ella dice: “Me he quitado la ropa, ¿cómo he de vestirme de nuevo? He lavado mis pies, ¿cómo los volveré a ensuciar?”
Ahora, aquí tenemos una joven que, literalmente, iba al mercado 37 veces al día -sin ninguna razón para su madre- sólo con la esperanza de toparse con este muchacho.
Esta era una chica que habría hecho cualquier cosa para llamar la atención de él.
Pero miren lo que sucede. Cuando se consigue la atención de alguien, cuando se tiene el amor de alguien, el amor a menudo se vuelve completamente común.


Recuerdo cuando crucé la Cordillera de Los Andes por primera vez en mi vida, por el paso de ferrocarril más alto del mundo, y estaba ahí sentado maravillándome de todas las bellezas de la Cordillera de Los Andes y el viejo misionero, Holmer Crane, estaba sentado roncando.  Yo pensaba: “¿Cómo puede ser tan duro de corazón para no ver toda esta belleza de la creación de Dios?”
Años atrás, llevé a un grupo de estudiantes universitarios a ese mismo lugar, y mientras ellos estaban asombrándose, yo estaba roncando.
¿Por qué? Porque cuando tú ves algo una, y otra, y otra vez, a causa del pecado, eso deja de ser especial.
Esposos, esta es una reprimenda para nosotros y nuestras esposas.
Esa misma mirada que paralizaba tu corazón, debería detener tu corazón hoy.
No es que su mirada haya cambiado, tu corazón ha cambiado.
Pero nosotros miramos a esto, y ella dice:
‘Ahora amar parece un trabajo fastidioso. Parece un trabajo fastidioso amar.’


¿Recuerdas esos tiempos, santo?, ¿recuerdas esos tiempos cuando orabas, cuando llamabas a personas y ellas oraban contigo, y querías leer tu Biblia y querías caminar en la verdad, y si hubieras creído que habías contristado al Espíritu Santo tu corazón se habría roto y habrías clamado a Dios y habrías hecho cualquier cosa; lo buscabas, suplicabas por Él, deseabas Su presencia en todo?
Pero ahora, Él se presenta esta noche a las diez y tú dices: “Señor, ¿qué quieres?
Digo, he estado en una Conferencia Bíblica por tres días. ¿No te he dado suficiente?”
¡Mira lo espantosamente triste que es eso!
“Señor, estoy cansado.” Y los pastores son los peores.
Es por eso que los pastores no deberían tener televisores.  Porque en potencia es:
“Señor, estoy mentalmente, realmente estoy total y completamente exhausto.”
Me refiero a que sientes ese toquecito del Señor que dice: 
”Escápate,conmigo. Sé que es domingo en la noche y sé que estás exhausto. Escabúllete conmigo, y déjame que te llene y que dé paz a tu mente, que está tan cansada.”
“Oh, Señor, de ninguna manera. Quiero decir … debería sólo sentarme aquí y simplemente miraría algo, por lo que, realmente, por favor, Señor, ya cumplí con mi deber, ¿no es así?”


Hubo un tiempo cuando, ¡ah,es tan curioso! …
-ustedes saben- cuando se es un cristiano nuevo … me refiero a que adondequiera que miras ves el rostro de Jesús. Todo -me refiero a que, comes demasiada pizza, tienes un sueño en la noche- y lo estás tratando de interpretar: “Es Jesús”. Todo es Jesús.
Sólo estás deseando ver a Jesús. Me refiero a que, te llega un soplo de viento en la nuca: “Jesús”.
Simplemente inventas cosas, todo lo que quieres es a Jesús.
Ahora, en tu madurez, Jesús realmente viene como un amante y da un toque a tu corazón y dice: “Escápate conmigo.”  ¡Y tú niegas que sea Él!  ¡No quieres que sea Él!
“Oh, ese no era Él.  Esa no era Su voz.  Es sólo mi imaginación.”
Hubo un tiempo en que, incluso aunque fuera tu imaginación, tú habrías ido y orado.
Lo habrías usado como excusa. “¿Ah, me llamaste?”
Fíjate en lo insensible que puede volverse el corazón.

Y entonces ella dice -leamos en el versículo 4- ( 5:4 RV1960)
“Mi amado metió su mano por la abertura de la puerta, y se estremecieron por él mis entrañas. Yo me levanté para abrir a mi amado; y mis manos gotearon mirra y mis dedos mirra, que corría sobre la manecilla del cerrojo. Abrí yo a mi amado, pero mi amado se había ido, había ya pasado. Y tras su hablar salió mi alma. Lo busqué, y no lo hallé;”


¿Saben lo que pasa? Jesús siempre es el Dios que está pasando continuamente.
Tú estás ahí luchando en una tormenta, Él camina sobre el agua; Él camina como si fuera a pasar de largo. Tú debes llamarlo.
En el camino a Emaús, Él va a seguir adelante.
Tienes que llamarlo para que regrese: “No, Señor, quédate con nosotros un rato.”


Quiero que sepas algo.  El amor verdadero es muy sensible, como lo es el Espíritu Santo; el símbolo del Espíritu Santo es una paloma, la sensibilidad del amor de Dios.
El amor de Dios dará un tirón, y por gracia, tirará de nuevo, y por gracia puede que tire unas pocas veces más.
Pero tarde o temprano el tirón cesará.  Y tú sabes con lo que te quedas, ¿no es así?
Lo que tienen muchos de ustedes. La mayor parte de tu vida de oración no es más que arrodillarte y orar como si tuvieras bronce sobre tu cabeza.
Y pasas el tiempo completo suplicando: “¡Oh, Dios, dame Tu presencia, Tu presencia, Tu presencia! Oh, Señor, deseo Tu presencia!”, y Su presencia no viene nunca.”
Y entonces te pones de pie y simplemente te vas a la cama.
Como ven, el amor puede rápidamente ser ofendido.  Va a buscar atraer y atraer …
¿Saben de lo que estoy hablando, verdad?
Hubo épocas en las que te habrías quedado con Él.
Y después eso llegó al punto en que se volvió algo común. Y Él te llamaba y tú no ibas.
Y entonces Él dejó de llamarte y tú te acordaste y fuiste por Él. Lo buscaste, pero no lo encontraste.


Nunca olvidaré que Charo y yo hicimos algo muy antibíblico una vez.
Ella fue a USA por unos ochenta y dos días a finalizar sus clases y yo me quedé en Perú.
Estuve en la jungla la mayor parte del tiempo. Cuando salí de Perú yo estaba como … no sé qué día era, pero se me hicieron muy largos esos ochenta días.
Y estaba sentado en ese pequeño departamento y ella no estaba presente y todo eso, y yo la extrañaba enormemente.
Y fui a abrir el cajón que había ahí y saqué un suéter suyo.
Olía como ella.  Así que me senté en la cama y lo puse junto a mi cara.
No sé si ayudó o perjudicó.
Porque todo lo que había era el residuo de una fragancia, que persistía. La persona ya no estaba ahí.
Es así en la mayoría de nuestras vidas de oración, muy a menudo.
Queda sólo una una fragancia persistente de amor negado.
Cristo vino a vernos y esta vez nos sobrepasamos/pasamos de la raya, dijimos: “Ay Señor, estoy en cama. Ay, Señor, he estado sirviendo todo el día.” ¿Ustedes conocen la ofensa de saber … ¿saben cuán ofensivo es para el amor ser rechazado? ¿Lo doloroso que es?
Es preferible que un amante sea como un elefante en una cristalería, con tal que ese amante sea apasionado.
Pero la frialdad de corazón hacia otra persona es precisamente lo que mata a esa persona.


Hablamos de ofender a alguien, porque pecamos contra ellos.
“Sí, pequé contra Dios. No debería haber visto ese programa de televisión.”
O, “Pequé contra Dios. No debería haberle hablado así a mi hermano.”
“Pequé contra Dios.  Los pensamientos de mi corazón no son rectos.”
Bueno, juzga esta ofensa por la magnitud. Dios vuelve a visitarte y tú dices:
“No”.  ¿Hablas de ofensas? ¡Ésa es una ofensa!


Así que ella sale a buscarlo. Y sucede algo terrible.
Ella lo llama a voces, pero él no responde.
Versículo siete (RV1960): “Me hallaron los guardas que rondan la ciudad, me golpearon y me hirieron; me quitaron mi manto de encima los guardas de los muros.”


Quiero decirles algo: Estos tipos están actuando muy arrogantemente, ¿no es así?
Si el rey hubiera estado caminando al lado de ella … ellos no se habrían atrevido ni siquiera a mirarla a los ojos.
Habrían bajado sus cabezas, y habrían temblado.


¿Ves, mi querido amigo?, no somos tantos los que hemos sido limpiados por el Rey; hemos sido vestidos por el Rey, necesitamos constantemente la presencia del Rey.
El diablo no le teme a las ovejas. Muchos tele evangelistas deberían aprender eso.
El diablo no tiene miedo de las ovejas. Le tiene miedo al Pastor que está sobre ellas.
Los centinelas de las murallas no les temen a las niñas pequeñas. Les tienen miedo a los reyes.
Cuando la iglesia deja a su Rey, cuando su amor hacia su Rey se vuelve insípido y es cautivada por todo tipo de tonterías -porque cualquier otra cosa que no sea Él es una tontería- … cuando ella pone sus ojos en cualquier otra cosa que no sea Él … se pone a sí misma en una posición muy precaria. Las altas montañas de su orgullo están llenas de leones y lobos, leopardos.
Las calles por donde ella debe caminar no son lugares seguros.
Ella necesita la presencia de su Rey.


Versículo ocho: “Yo os conjuro, oh hijas de Jerusalén, si encontráis a mi amado, ¿qué le habéis de decir? Que estoy enferma de amor.”
Versículo nueve: “¿Qué clase de amado es tu amado, oh la más hermosa de las mujeres?
¿Qué clase de amado es tu amado, que así nos conjuras?”


Me pregunto si están diciendo esto: “Bueno, ¿por qué iríamos a buscarlo?”
Es decir, él no puede ser todo eso, ¿no es así?. Él vino a tu puerta … tú ni siquiera saliste de la cama.  ¿Quieres que caminemos por esta ciudad de noche … y busquemos a alguien que vino a tu puerta y tú ni siquiera se la abriste?Es decir, ¡obviamente, por la forma en que actúas, él no puede ser todo eso!"


Yo no soy de esas personas que dicen:
“Si nosotros viviéramos como Jesús o viviéramos para Jesús, el mundo entero se convertiría.” Si hiciéramos eso, seríamos crucificados. 
El mundo odió a Jesús, y si empezamos a vivir como Él nos odiarán a nosotros también. Pero al menos sabrán que algo pasa, ¿no es así?


Nosotros salimos afuera y decimos: “¡El mundo necesita a Jesús!” Y ellos dicen:
“Bueno, ¿acaso el mundo lo necesita a Él tanto como un garaje para tres autos, un todoterreno, o al fútbol?”
“¿Acaso el mundo lo necesita a Él tanto como tú necesitas esto o aquello en tu vida? Porque, obviamente, hay un montón de cosas que tú necesitas en tu vida más que a Jesús, así que, ¿me ayudarías a entender, por favor, cuánto necesita el mundo a Jesús? ¿Y qué tan especial es Jesús? Bueno, ¿me explicarías eso, por favor? Porque estoy bastante confundido al verlos a todos ustedes. Porque no parece que ustedes lo necesiten mucho. No parece que Él sea tan especial para ustedes. Así que, ¿por qué yo debería siquiera reconsiderarlo?”


Es una dura reprensión, pero hace que ella se abra; hiere su corazón, hace que se de cuenta.
La reprensión es algo maravilloso. Es una cosa maravillosa.
Porque, de repente, ella toma conciencia.
Y, realmente, de eso se trata el arrepentimiento, ¿no es verdad?, de recuperar el juicio. ¡Recuperar el juicio!
¿Qué te pasa?
O bien has perdido la razón, o te has olvidado de Él, o nunca lo has visto.
Sólo puede ser una de las tres.
Bueno, ¿nunca lo has visto?, ¿de modo que Él nunca ha sido una delicia para ti?
¿Has olvidado lo delicioso que es Él, debido a que has llenado tu vida con tantas otras cosas que tu corazón se ha embotado? ¿O es que has perdido la razón por completo? … ¡que te apartas del Dios viviente y de la comunión con Él con el fin de tener compañerismo con cosas que están hechas de madera y acero! … ¡y de plástico!

Y ella recupera el juicio y dice: “Mi amado es resplandeciente y sonrosado, distinguido entre diez mil.  Su cabeza es como oro, oro puro, sus cabellos, como racimos de dátiles, negros como el cuervo. Sus ojos son como paloma junto a corrientes de agua, bañados en leche,”
Ella sigue hablando sin parar, y en el versículo dieciséis dice:
“Su paladar, dulcísimo, y todo él, deseable. Este es mi amado y éste es mi amigo, hijas de Jerusalén.”
Ella enloquece. ¡Sencillamente se vuelve loca! Y eso es parte del cristianismo.


Yo creo que la literatura apocalíptica -supongo que todos ustedes están familiarizados con ese término- el libro de Apocalipsis, algunas de las cosas en Ezequiel. Apocalíptico, una rueda dentro de otra rueda. Todos estos símbolos aterradores y asombrosos que no hacen sentido. Tengo una teoría respecto a todo eso.
Creo que estas cosas ocurren cuando sucede lo siguiente:
Cuando un hombre está tan inmerso en una revelación de Dios … que va mucho más allá de lo que su mente puede comprender y tan lejos de su capacidad para comunicarse, que llega al punto mismo en que su estado mental no soporta más, al punto preciso de perder la razón.  Ve lo que su mente no puede comprender. Trata de decir incluso lo que su mente no conoce. Parece casi como un loco.
¿No debería ser esa la forma en que nuestro cristianismo se viva en este mundo?
¡Somos aquellos que han visto lo que nuestra mente ni siquiera puede comprender!
¡Queremos hablar de lo que ni siquiera podemos decir! Es lo que ella hace: “Su cabellos negros como un cuervo, es oro.”  Son todas estas cosas. ¡Todos estos términos contradictorios!, la mujer está a punto de sufrir un colapso.
Está tratando de describir una belleza que es tan grande, que puede llevar a una persona casi al punto de la locura.
Yo creo que para estar en el cielo, creo incluso que para ser salvo y tener al Espíritu Santo morando dentro de ti, tienes que estar fortalecido sobrenaturalmente, porque si no, la propia presencia gloriosa de Su belleza te enloquecería.


Esto me lleva a otro tópico. Estoy más que harto de escuchar predicación apropiada, predicación reformada teológicamente correcta.
Todos estamos tan fascinados con la idea de ser puntillosos y de explicar todo tan fríamente, y calculando, como si Dios fuera una fórmula matemática.


¡Escúchenme, lo peor que puede llegar a ocurrirle a un predicador es que se vuelva civilizado ... y respetable. Debería haber un sentido en que cualquier hombre que proclama a Dios, tendría que ser en cierto modo un loco! ... porque está hablando de las glorias de Dios.
Nosotros -nuestras vidas- deberíamos estar cautivados, deberíamos estar obsesionados, deberíamos estar inmersos ... deberíamos estar implorantes -como dice John Piper- ante Dios.


Y entonces, ¿qué sucede? Versículo uno del capítulo seis: “¿Adónde se ha ido tu amado, oh la más hermosa de las mujeres? ¿Adónde se ha dirigido tu amado, para que lo busquemos contigo?”
Cada vez que la iglesia se vuelva loca por Jesucristo, provocará un alboroto.
Si la iglesia aparta los ojos de aquello que no puede deleitar, y  si la iglesia pone los ojos en Jesús, y la iglesia llega a estar realmente incentivada y enloquecida por Su amor, no sé exactamente qué va a pasar, pero algo ocurrirá.


Ahora, aquí está lo maravilloso.
Ella ha despreciado su amor; lo ha tratado como si (no fuera) nada.
Ella ha sido manchada por las manos de otro; otros se han burlado de ella.
Ella lo ha herido de todas las maneras en que posiblemente pudo herirlo.


Ahora, ¿qué clase de reacción piensas tú que merece ella?
Bueno, yo no sé exactamente qué clase de reacción merece ella … pero sé qué clase de respuesta va a tener.
¿Adónde pensarían ustedes que se ha ido su amado?
Bueno, a conseguir un buen abogado, a entablar el divorcio. “Me cansé de ti. Te doy por perdida.”
O tal vez ha ido a reunir argumentos contra ella para humillarla, para manipularla, para pincharla, para mostrarle cuán disgustado y fastidiado está con ella, para que así ella empiece a caminar por el buen camino (como es debido/como Dios manda), como debería hacer.

Bueno, ella vuelve.  Versículo 2: “Mi amado ha descendido a su huerto a las eras de bálsamo, a apacentar su rebaño en los huertos y recoger lirios.”
¿Qué ha hecho él?  Ha ido a recoger flores, para que cuando su descarriada novia de corazón frío vuelva a él, él pueda darle un regalo.
¿Ves?, el diablo, mi querido santo, te mentirá tanto. “¡Ahora sí que la hiciste (buena)!
, ¡buena la hiciste ahora! Yo sabía que tarde o temprano llegaría este día.”
“Él está harto de ti.”  De lo que verdaderamente necesitas darte cuenta es de que Él nunca se va a hartar de ti.  Una sola mirada de tus ojos y Su corazón late más fuerte.
Y cuando has hecho todo lo que puedes hacer, ya sea venir a Él o huir de Él con un corazón frío.
Buscas formas de huir, y luego formas de inventar excusas y, tan pronto como te vas,
Él está buscando regalos para darte.  Bueno, eso es difícil de creer.
Pero, de nuevo ... todo esto del evangelio es difícil de creer.  


Oremos:
Padre, espero … espero que yo nunca … desearía que yo nunca escuchara tu voz o sintiera un tirón/toque en mi corazón … sin que corriera con gozo, sabiendo que he sido convocado por el Rey … y espero que esto nos lleve a orar y a reconocer que la oración es más que un trabajo, es más que intercesión, es más que amontonar gracia.  Es deleitarseen Ti.
¡Cuán delicioso eres! Abre nuestros ojos, Señor.  En el nombre de Jesús.  Amén.