lunes, 21 de marzo de 2011

Adoración Cristiana

http://www.youtube.com/watch?v=k1ZBq3Cs5Vk

Título en inglés: "Paul Washer on christian worship" (9.13 minutos, cargado por "omveldelse")


Bien, el libro de Salmos está lleno de... el libro de Salmos es un libro de cantos de adoración. De modo que sí, puedes cantar. Pero aquí hay algo que pienso que sería muy importante que entendieras.
Si alguna vez escribes un libro sobre las doctrinas de Dios, te vas dar cuenta de algo muy poco común/atípico.
A lo que me refiero por las doctrinas de Dios, es a que escribas un libro sobre todo lo que la Biblia enseña acerca de los atributos de Dios.
¿Sabes qué vas a descubrir? Que más del 50% de tu libro vendrá del libro de Salmos.
Encontrarás la mayoría de los textos sobre los atributos de Dios en el libro de Salmos.
Así que, nuestro canto debería ser teológico.
Y si vas a tener un líder de adoración – si vas a hacer eso – él necesita ser un teólogo. Él necesita conocer a Dios y necesita caminar en el temor de Dios y en santidad, probablemente mucho más que aquel que predica la Palabra.
Es una cosa terrible lo que hacemos hoy en las iglesias con respecto a la adoración, porque no conocemos el temor de Dios. Un joven tiene una guitarra y canta bien.. dejémoslo liderar la adoración.

Deberíamos entender que en el libro de Levíticos Dios mató a dos líderes de adoración, porque no le adoraron en conformidad a las Escrituras. La adoración es algo peligroso.

Otra cosa que tenemos que entender es esto: la adoración, supuestamente, tiene que ser didáctica. Supuestamente, tiene que ser para enseñar. Déjenme leerles un texto. En Colosenses 3:16 dice: Que la palabra de Cristo habite en abundancia en ustedes.
Por lo que la adoración fluye de alguien que está saturado por la Palabra de Dios.
Con toda sabiduría, enseñándose, amonestándose unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales.

Entonces, el propósito de cantar en la iglesia es, primero y principalmente, para bendecir a Dios.

En segundo lugar, es didáctica. Para enseñar a aquellos que están cantando, para alentarles, amonestarles, y aún para ser, supongo, una herramienta de testimonio para aquellos que están escuchando que son incrédulos.

Este es un problema que tengo con mucha de la música moderna. No toda ella, pero gran parte. No siguen estos principios. Es más sobre sentimiento.
Voy a ser muy sincero con ustedes y si se enojan, tan sólo perdónenme. Soy norteamericano. Soy grosero a veces.
Mucha de la adoración en las iglesias hoy no es nada más que una celebración carnal. Es un ejercicio en emoción.
Si empiezas a sentir la presencia de Dios durante las notas altas resonantes de la canción y el ritmo ha subido, y la música es tan gloriosa – y tú sólo entonces sientes la presencia de Dios – no es la presencia de Dios la que estás sintiendo. Es emoción.
He conocido personas – algunas de las personas más santas que conozco– que se sientan, y adoran. No tienen música.
No estoy diciendo que esta es la única forma de hacerlo. No lo es, pero ellos no tienen música. Alguien dirá: “vamos a cantar el himno número 52” y empezarán a cantar.
Y otra persona dirá – después que se terminó – “¿y qué del himno 103?”. Y empezarán a adorar.

Hay algunas de las personas más piadosas que conozco en este planeta que entienden la adoración profundamente. Y sin embargo, llevaré personas a esa iglesia que son todo sobre la música y saldrán con: “Cielos, esto está muerto.Porque su idea de vida no es la verdadera presencia de Cristo. Son estas canciones maravillosas que levantan tu emoción.
Y no hay necesariamente algo malo con eso, pero sé muy cuidadoso.
Una vez estaba con un grupo y ellos dijeron:
Dios está aquí.Y la música seguía… ellos decían: “Dios está aquí.
Dije: “no, no está.”
Y ellos dijeron: “¿Cómo sabes?
Dije: “porque la mayoría de ustedes estarían muertos si Dios estuviese aquí. Porque Él es un Dios santo. Y ustedes conocen el pecado que hay en esta iglesia.”
Las personas están tan en la carne. Porque sienten algo… me detendré aquí, pero dáte cuenta de esto. Escucho a personas:
Sabes, me estaba afeitando esta mañana y Jesús se me apareció.
¿Dejaste de afeitarte?
Son tan despreocupados acerca de la presencia de Dios.
En la Biblia, cuando la presencia de Dios aparecía: ¡Ay de mí! Estoy perdido, pues soy hombre de labios inmundos y habito en medio de un pueblo de labios inmundos, y mis ojos han visto al Rey, el SEÑOR de los ejércitos.” La experiencia de Isaías (Isaías 6:5)
Dices: “Ah, ese es el Antiguo Testamento.
Juan en la isla de Patmos: Cristo aparece, cae como muerto.
No estoy diciendo que la presencia de Dios es siempre así. Pero cuando nunca es así, cuando siempre es: “bendíceme, bendíceme, bendíceme. Alegría, Alegría, Alegría. Baila, baila, baila.” Algo está terriblemente mal.


El trasfondo del "Impactante Mensaje a la Juventud "

http://www.youtube.com/watch?v=PrCvO8Elsis

Título en inglés: "The Background of the Shocking Youth Message" (porción de 11.45 minutos puesta en YouTube por "I'll Be Honest")

Entrevistador:
Uno de los sermones por el que eres más conocido es "Impactante mensaje para la juventud, o el "Mensaje de Evangelismo 2002", donde 5.000 jóvenes te escucharon predicar sobre Mateo 7. Y yo ... he escuchado un poquito del trasfondo, de la atmósfera, de los otros predicadores en aquella conferencia y lo que pasaba con la música. ¿Cuáles fueron los hechos/ sucesos/ acontecimientos que ocurrieron antes de que predicaras aquel mensaje? Y la razón por la que pregunto es para que la gente sepa que no estabas ahí sencillamente despotricando acerca de cosas que no se aplicaban a tu audiencia inmediata.

P. Washer: Correcto.

Entrevistador: quizás si pudieras solamente dar algo del trasfondo.

P. Washer:
Bien, hubo un sermón que hizo reír a mucha gente. Y hacia al final, después que las risas se calmaron, se hizo un "llamado al altar", como se le llama. Y, más o menos alrededor de... no sé, no creo que sería erróneo decir ... dos a 3.000 muchachos fueron adelante... y riendo... y toda clase de cosas. Estoy seguro de que, posiblemente, había algunos jóvenes sinceros en eso, pero igual me pareció... ¡fue chocante! Es decir, mientras los observaba, mientras los miraba, estaba pensando: “¿Dónde está la realidad de Cristo? ¿Dónde está la realidad del pecado? ¿Dónde está la realidad de la salvación, la esperanza, las cosas eternas?” ... Nada.
Era como el perro de Pavlov, ¿sabes?, en el experimento ese donde atan a un perro y lo electrocutan, y lo electrocutan y luego dejan ... quitan todas las bandas de las patas del perro. Y lo electrocutan. Y el perro sólo se queda ahí. Son entrenados para responder al estímulo.
Es la misma cosa. Es como que tantos de nuestros jóvenes han sido educados con la idea del "llamado al altar", y esto es lo que hacen; y van adelante.
No tanto culpar al que predicaba. Es sólo lo que nuestra cultura cristiana entera ha creado. Esta idea de que después del sermón, vas adelante. Pero la realidad de Cristo y la convicción no estaban ahí. Y discutiré con cualquier hombre. No estaban. Yo estuve ahí.
Además, en esa conferencia hubo un joven que había sido enormemente perseguido, echado de su hogar, todo lo demás -de familia musulmana- que se paró y compartió.
Ahí estaba la realidad de Dios claramente visible en ese joven, en todo lo que dijo. (o, también, menos literalmente: La realidad Dios era evidente en ese joven, en todo lo que dijo). Fue absolutamente asombroso.
Yo estaba (estupefacto/atónito/pasmado /anonadado), /o, mejor, pienso: 'Yo estaba a punto de desplomarme de asombro', y casi nadie en esa audiencia se conmovió. Es decir, no hubo una lágrima. No hubo un “pasa adelante.” No hubo un “recibe a Cristo.” Y lo vi bajarse de esa plataforma totalmente abatido/desalentado, como si él hubiera hecho algo mal.

Pero creo que lo que realmente me fastidió (disgustó/ enfadó) fue cuando el supuesto “grupo de adoración” -o lo que sea que fuera- salió, y todos los estudiantes corrieron hacia la parte anterior, hasta la plataforma, y estaban saltando y gritando y todo lo demás. Y, mi esposa estaba en la primera fila, y 3 ó 4 veces un joven la empujó tan fuerte mientras hacía su... lo que sea que estaban haciendo... "slam dancing" (= al parecer, "pogo" en Argentina; "slam" en Chile) o como sea que lo llamen. Casi la botó de su asiento, y finalmente ella se hartó. Lo empujó hacia el centro para protegerse. Y luego, cuando los vi alzando jóvenes y pasándolas por arriba de la gente, sabes, por sobre sus cabezas, en la multitud, yo estaba como... ¿Qué es lo que está pasando aquí?
Pero... nada... vino el momento cuando dije los primeros minutos de aquel sermón acerca del cristianismo norteamericano y entonces todos aplaudieron.

Clip:
“Lo que necesitan saber es que la salvación es por Fe, y fe en nadie más que en Jesucristo. Y la fe en Jesucristo es precedida y seguida por el arrepentimiento. Un darle la espalda al pecado, un odio por las cosas que Dios odia y un amor por las cosas que Dios ama. Un crecimiento en santidad y un deseo, no de ser como Britney Spears, no de ser como el mundo, y no de ser como la gran mayoría de los cristianos norteamericanos, sino de ser como Jesucristo.
No sé por qué están aplaudiendo, estoy hablando de ustedes. No vine aquí para recibir “Amenes”, no vine aquí para ser aplaudido. Estoy hablando de ustedes.

P. Washer:
Me di cuenta de que, por amor, tenía que decir algo que los sacara del trance en que estaban. Y entonces, eso fue lo que salió.
Y, ¿ sabes?, he escuchado algo ese sermón. Ha sido enormemente criticado. Y... sabes, Dios usó eso. Tenemos... tenemos testimonios, incluso en HeartCry.
Unos miles, decenas de miles de personas por doquier, desde Japón, de Australia, de Inglaterra, de Polonia, América del Sur. Es decir, por doquier. Personas que han sido salvadas. Pero, cuando reviso eso -sabes- en mi emoción, en mi quebrantamiento -o lo que sea- hice algunas afirmaciones como: “El arrepentimiento es parte de la salvación. El arrepentimiento es anterior a la fe, después de la fe.”
Eso no es lo que quise decir. No puedes hacer un orden cronológico de arrepentimiento y fe. La fe y el arrepentimiento ocurren... tienes que... si crees, te arrepientes y tienes que arrepentirte para creer. Es decir, está todo ahí junto.
Pero, lo que es asombroso, es que personas escriban, literalmente, páginas, criticando esa única afirmación intentando desechar todo el mensaje. Cuando, cuando no pueden ver que ha sido usado para salvar no sé a cuántas personas.
Eso... eso... y otra cosa. Déjame decir esto:
En la oficina de HeartCry, casi nunca he escuchado algún sermón o prédica de Internet o de cualquier blogs acerca de mí, o cualquiera crítica o cosa buena que se ha dicho.
Porque cuando todo esto empezó, nos era completamente desconocido, porque nosotros no lo pusimos en Internet. Sabía que si leía cosas que fueran positivas, podía tentarme mucho, enormemente, con adulación, y alejarme de Cristo. Si escuchaba cosas que fueran tremendamente negativas, podían destrozarme. Me he mantenido abierto a la crítica de hombres devotos. Pero, déjame decir esto, quiero dejarlo bien claro. Yo... se dicen muchas cosas sobre mí en Internet... quizás podría llamarse persecución.
Cuando Jesús fue perseguido, cuando la gente dijo cosas malas acerca de Jesús, siempre estuvieron equivocados.
Cuando personas hacen críticas de mí, no siempre están equivocadas. Somos hombres, somos débiles, somos defectuosos. Y sólo quiero que la gente sepa que cuando alguien dice algo sobre mí que no es positivo, puede estar en lo correcto. Y quiero que ellos sepan que sé que pueden tener razón. Y me quebranta, y sí quiero ser más preciso, sí quiero ser más santo.
No quiero poner fin a las emociones que Dios me ha dado, pero sí quiero que sean santificadas y que sean controladas por el Espíritu Santo.

Estuve recientemente en Detroit y, aparentemente, algunos de los que llamaron al programa de radio en que estaba, estaban diciendo:
“Ese hombre se ve tan miserable todo el tiempo, nunca se ríe, se ve tan triste.”
Y por eso, me gustaría referirme a ello por un momento. Antes que nada, la crítica más grande hacia mí de los amigos que me conocen, es que bromeo demasiado. Mi hogar es un hogar tan lleno de risas.
Somos "educadores en casa", pero los educadores en casa más estrictos pensarían que somos demasiado locos en mi casa. Mucha danza, pasan muchas cosas muy divertidas.
Sin embargo, estamos viviendo en una época en que miles de millones de personas están muriendo sin Cristo. Estamos viviendo en un tiempo donde millones de los llamados evangélicos ni siquiera entienden el evangelio. Estamos viviendo en un tiempo donde, si algunos de los héroes evangélicos más grandes fueran criticados simplemente a la luz del cristianismo histórico, se (com)probaría que son heréticos. ¿No debería alguien estar afectado/ inquieto/ turbado? ¿No debería alguien estar quebrantado? ¿Y no debería alguien pararse y decir “¡Esto está mal!”? Esto está mal. Y está mal. Está muy, muy mal.

Y sabes, miro al profeta Jeremías... Yo no lo llamaría el hombre más feliz del planeta. Él fue un profeta llorón.
Jesús fue conocido como "varón de dolores". Sí, Él fue un hombre de gran gozo. Pero también fue un "varón de dolores".
Estos son tiempos serios, solemnes. Nuestro país podría estar al borde de la destrucción. El oeste está siendo completamente destruido. Hay cosas sucediendo, juicios de Dios, otras cosas que están cayendo. Este no es un tiempo para reírnos en nuestro camino directo al infierno.
Tener gozo divino sí, pero darse cuenta de: estos son los peores tiempos, estos son los mejores tiempos.
Este es un tiempo en la historia en que mucho será determinado. Necesitamos hombres que vean esto y peleen. Y no vas a pararte contra el mundo, no estarás capacitado para pararte contra un – ya ni siquiera sé cómo se lo llamaría –un "iglesismo" en Norteamérica. No vas a poder pararte contra eso, sin personas realmente, de verdad, viniéndose encima de ti (acometiéndote). Pero vale la pena. Vale la pena, porque el evangelio está en juego, y porque las almas de las personas están en juego. Porque la gloria de Dios está en juego.

Clip:
“No estoy intentando ser duro por el sólo hecho de ser duro. ¿Se dan cuenta cuánto amor se necesita para pararse ante cinco mil personas y decirles que el cristianismo norteamericano está casi totalmente equivocado?
¿Saben que me va a costar el que nunca vuelva a ser invitado a algo así? Ser impopular.
¿Saben por qué se hace? No se hace porque te paguen bien. No se hace para que los hombres te amen. Lo haces porque amas a los hombres y, más que eso, porque quieres honrar a Dios.”