lunes, 15 de octubre de 2012

La Ira de Dios - Paul Washer - Porciones de un sermón



http://www.youtube.com/watch?v=0pk5iFQuWXw

Título en inglés:  “The Wrath of God (Paul Washer)” (8:30 min, puesto en youtube por SalvationEternity777)

¡Debemos advertir a  los hombres!
¡Debemos decirles a los hombres ... que Dios, todo el día, extiende Sus manos a un pueblo obstinado, desobediente; pero, al mismo tiempo, la Ira de Dios viene sobre el mundo!.  ¡Porque Dios es un Dios Santo, Justo!
¿No han leído el Libro de Apocalipsis?  Esta no es sólo una enseñanza del Antiguo Testamento … de que la Ira de Dios vendrá de tal manera que los hombres gritarán, los grandes capitanes y líderes de este mundo gritarán pidiendo que las rocas caigan sobre ellos, para que los escondan de la ira … del Cordero.

La Ira de Dios.

“Bueno, yo no creo eso”.
Lo que tú creas no tiene importancia, en realidad.  ¿Qué enseña la Escritura?

La Ira de Dios existe ... y es el resultado de que Él es Justo ... y Santo … y aún así Amoroso … y Bueno.

¿Puede Dios ser Amoroso … y no actuar … contra la maldad? No.
¿Puede Dios ser Bueno, y apático hacia el mal /con respecto al mal? ¡Rotundamente no!

Dios juzgará a los hombres.  Lo hará.
Pero la pregunta es esta: ¿Cómo puede alguien ser salvado?
Esta es nuestra respuesta: La Cruz de Jesucristo.
Dices: “¿Qué quieres decir, hermano Pablo?”
La Cruz de Cristo.  Que Cristo fue a ese madero … y murió.  Y con Su muerte, Él satisfizo la Justicia de Dios.
La Biblia dice “todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios” [Romanos 3:23].  La Biblia dice: “la paga del pecado es muerte” [Romanos 6:23].  
Cristo se hizo hombre, vivió una vida perfecta bajo la Ley, fue a ese madero, y murió la muerte de Su pueblo; y al morir esa muerte, Él satisfizo la Justicia de Dios … y apaciguó la Ira de Dios.

Ahora, miremos por un momento -en el tiempo que nos queda- a la cruz.  Presten atención.
Varios años atrás, estaba enseñando en un Seminario en Europa Oriental.  Todos eran germanos.  Y yo estaba muy cansado.  Había estado enseñando todo el día.  Así que entré a la Biblioteca.  Y estaba ahí buscando una colección, y me encontré con un libro que decía “La Cruz de Cristo”.  No era el libro de John Stott, era otro. Dice: “La Cruz de Cristo”, así que lo saco, y empiezo a leerlo ... y encontré la página.  Esto es lo que decía el autor: ‘Dios miró desde el cielo … al sufrimiento que se le infligió a Su Hijo, por parte de los romanos en esa cruz, y Él consideró eso como pago por nuestro pecado.’
Eso es herejía.  ¿Se dieron cuenta?  Eso es herejía.

Dices: ‘¿Que quieres decir con que es herejía?’

Querido amigo, si eres salvo esta noche aquí, no eres salvo meramente porque los romanos golpearon a Jesús.  No eres salvo, simplemente porque ellos lo clavaron a un madero.  Si estás a salvo, eres salvo … debido a que, cuando Él fue clavado a ese madero cargó con tu pecado y Dios el Padre quebrantó a Su Hijo Unigénito.  
Era Dios ... quien tenía que medir la cantidad necesaria de castigo.  Dios es el que había sido ofendido.  Era la ira de Dios la que había sido encendida.  Era la justicia de Dios la que tenía que ser derramada.  Para salvar al pueblo de Dios, alguien tenía que interponerse y padecer la sentencia/el dictamen, la ira, la justicia de Dios.  
¿Acaso no han leído alguna vez, en Isaías capítulo 53, versículo 10: Pero al Señor le pareció bien quebrantarlo ...”.  Satisfizo a la voluntad de Yahvé quebrantar a Su Hijo Unigénito.
Ahora, fíjense en esto:  
Jesús estaba en ese madero.  Y sobre ese madero Cristo gritó: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”.  
He oído varias veces a predicadores que dicen:  ‘Dios dejó de mirar a Su Hijo, porque no pudo soportar el ver las aflicciones de Su Hijo’.  ¡Eso no es lo que Jesús enseñó!
¿Qué enseñó Él?  
“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”  ¿Por qué me has abandonado?.  Él nos está dirigiendo hacia el Salmo 22.  Vayan allá rápido conmigo.  No vamos a leer todo el texto, pero al menos vamos a ver algo.  Salmo 22, versículo 1:
“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?  ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación y de las palabras de mi clamor? 2 Dios mío, de día clamo y no respondes; y de noche, pero no hay para mí reposo.”
Aquí está la queja del Mesías cuando está en ese madero: “Por qué me has desamparado?”.

Y luego da un argumento, en el versículo 4: “En ti confiaron nuestros padres; confiaron, y tú los libraste. 5 A ti clamaron, y fueron librados; en ti confiaron, y no fueron decepcionados.”
‘¡Nunca ha habido un momento en la historia del pacto con el pueblo de Israel en que un hombre justo haya clamado a Ti y no lo hayas librado! ¡Pero Yo, Tu Hijo, el Mesías, cuelgo de este madero, no he hecho nada malo!, ¿por qué me has desamparado?’
Y entonces Él [mismo] da la respuesta. Versículo 3: “Tú eres Santo”.  Versículo 6: “Pero yo soy gusano”.

En la cruz … todos ustedes conocen esos ‘trataditos’ /folletitos, ¿no es así?
Dios es Santo y el hombre no.  Y hay esta gran división entre los dos. ¿No ven que, con el fin de cerrar esa brecha alguien tenía que morir … fuera de la Presencia favorable de Dios?  Alguien tenía que cargar el pecado.  Alguien tenía que llegar a ser maldición.  Alguien tenía que ser como ese chivo expiatorio que los líderes de Israel sacaban y ponían sus manos sobre ese chivo, transfiriendo simbólicamente los pecados de Israel a esa cabra.  Un macho cabrío era sacrificado y otro conducido fuera de las puertas de la ciudad, abandonado en el desierto, para que deambulara y muriera [Levítico 16: 8-10]. De esa manera, Cristo sufrió fuera de las puertas de la ciudad, apartado de Dios, apartado de Su Presencia favorable, y separado del pueblo de Dios, a fin de que esa separación temporal estuviera siempre hablando de reconciliación.   
Alguien tenía que morir, separado … de la Presencia favorable de Dios.  Y separado, porque Él cargó con los pecados de Su pueblo y se hizo maldición … incluso ante Su propio Padre.  ¿Nunca han leído Gálatas 3: [v. 10]“MALDITO TODO EL QUE NO PERMANECE EN TODAS LAS COSAS ESCRITAS EN EL LIBRO DE LA LEY, PARA HACERLAS.”  ¡Todo hombre que ha quebrantado aún una sola Ley de Dios está bajo maldición!
¿Qué significa estar bajo maldición?  Es algo muy difícil.  ¡Es una idea tan horrible!  Voy a ponerlo de esta forma: Estar maldito /Ser anatema significa que, ante un Dios Santo y un cielo Santo, seríamos tan atroces en nuestro pecado, tan viles, que lo último que oiríamos cuando diéramos nuestro primer paso en el infierno sería a toda la creación aplaudiendo de pie a Dios, por haber librado a la tierra de nosotros.
Luego sigue en Gálatas 3:13 y dice: “Cristo nos redimió de la maldición de la ley,” ¿Cómo?: “habiéndose hecho maldición por nosotros” ... en  favor nuestro.

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